Cristian N.N. (18), desilusionado de no haber ingresado a la Universidad Nacional del Centro del Perú (UNCP) se puso a beber licor.

En estado de ebriedad y luego de un altercado con su madre, se encerró en su habitación e ingirió dos sobres de un potente raticida. Pero ante sus escalofriantes gritos de dolor, generados por el letal tóxico, sus familiares lo trasladaron al hospital Domingo Olavegoya (Jauja), donde el médico de turno, lo atendió.

"Se sabe que el suicidio frustrado, sucedió el lunes a las 20:00 horas en su domicilio, ubicado en el cercado de Jauja"